Workflow de refunds
Doce nodos, tres gates humanos. Los refunds pequeños pasan automático; los medianos van a un supervisor como tasks; los grandes pausan para finanzas. El grafo ES la política.
El artefacto protagonista de la capa cognitiva. Los workflows son lo que construyes; los agentes los corren; las apps los gatean; el conocimiento los informa; los nodos del marketplace los componen; Command Center los opera.
Un workflow es donde tu operación realmente vive — no en un runbook que nadie lee, no en la cabeza de alguien, sino como un grafo que corre cada vez que se dispara. Es el artefacto central de la capa cognitiva: cada otra capacidad o alimenta un workflow, corre dentro de uno, o facilita operarlo.
Cada workflow está versionado. Puedes comparar v3 con v7. Puedes hacer rollback. Puedes hacer fork. Puedes pausar uno mid-run e inspeccionar lo que tiene en vuelo, después resumirlo mañana con el mismo estado. Y como el grafo es explícito, el auditor no necesita un diagrama de tu ingeniero — el workflow ES el diagrama.
Cada workflow está compuesto de nodos del Node Marketplace — elige entre 130+ listos para usar, o trae los tuyos. Cada nodo lleva su propio ciclo de vida y cadena de auditoría, así que el workflow hereda durabilidad y observabilidad por defecto.
Doce nodos, tres gates humanos. Los refunds pequeños pasan automático; los medianos van a un supervisor como tasks; los grandes pausan para finanzas. El grafo ES la política.
El workflow escucha alertas, las enriquece con conocimiento, clasifica severidad, después auto-resuelve, abre un ticket o pagina a alguien — según la regla.
Arranca cuando se firma un contrato, pausa para KYC, resume cuando llegan los documentos, entrega a aprovisionamiento, termina con un correo de bienvenida. Un grafo, muchos días.